Los minerales en la dieta de nuestros mejores amigos.

Minerales: ¿qué son, de dónde vienen, para qué sirven?

Los minerales desempeñan muchas funciones diferentes en el cuerpo tales como la formación de huesos y cartílagos, reacciones enzimáticas, mantenimiento del equilibrio de líquidos, transporte de oxígeno en la sangre, función muscular y nerviosa normal, y producción de hormonas. Al proveer minerales es importante tanto su cantidad como el correcto balance entre ellos.

Si bien la función de algunos minerales puede separarse de la de otros, resulta imposible brindar la nutrición correcta a un animal sin suministrar todos los minerales en las proporciones adecuadas, ya que los minerales interactúan en muchos aspectos de la función y el mantenimiento del cuerpo.

La utilización de suplementos extra no debería implementarse sin supervisión de un profesional por el riesgo de crear un desequilibrio peligroso.

Calcio y fósforo

Cuando pensamos en el calcio de la dieta de una mascota por lo general pensamos en él en relación con huesos y dientes fuertes, y si bien esto es verdad, el calcio se encuentra estrechamente interrelacionado con el fósforo. Se necesita la proporción correcta de estos dos minerales para garantizar su uso por parte de la mascota; dicha proporción es de 1,0 a 2,0 partes de calcio cada 1,0 parte de fósforo. Las proporciones más amplias podrían ser perjudiciales para la calcificación de los huesos, mientras que demasiado fósforo podría conducir a anormalidades óseas.

Muy poco calcio y bajos niveles de vitamina D pueden producir raquitismo y huesos frágiles que se doblan y deforman bajo el peso de una mascota. Pero, si bien el calcio se necesita en mayores cantidades durante las etapas de cachorro y lactancia, es mejor alimentar con más cantidad de una dieta completa y balanceada de buena calidad en lugar de dar suplementos individuales.

Sodio y cloruro

El sodio y el cloruro sirven en gran medida como minerales reguladores de los líquidos para ayudar a mantener el equilibrio entre los líquidos dentro y fuera de las células individuales del cuerpo. El sodio colabora en el traslado de los nutrientes a las células, en la eliminación del material de desecho y en el mantenimiento del equilibrio hídrico entre los tejidos y los órganos. El cloruro es necesario para la formación de ácido clorhídrico (HCl) en el estómago, que ayuda en la digestión de las proteínas.

Potasio y magnesio

El potasio se encuentra en altas concentraciones dentro de las células y se requiere para el correcto funcionamiento de enzimas, músculos y nervios, como así también para ayudar a mantener el equilibrio hídrico en todo el cuerpo. El magnesio es importante como componente estructural tanto de los músculos como de los huesos, y desempeña un rol fundamental en muchas reacciones enzimáticas de todo el cuerpo.

Hierro

Aunque el cuerpo de los animales sólo contiene cerca de 0,004% de hierro, desempeña un rol central en los procesos vitales. Una pequeña cantidad de hierro se combina con una proteína grande para producir hemoglobina, el compuesto que lleva oxígeno en los glóbulos rojos. El hierro también es un componente de las enzimas necesario para la utilización de la energía y de muchos diferentes transportadores de oxígeno y enzimas.

Zinc

El zinc es importante en la producción de proteínas y el funcionamiento del sistema inmunológico. Algunos sistemas enzimáticos también dependen del zinc, incluidas las enzimas que protegen a las células de los daños causados por la oxidación.

Magnesio

El manganeso es un elemento metálico utilizado por la industria como una aleación en acero para brindar dureza. En la nutrición, el manganeso cumple diversas funciones esenciales que están relacionadas con el metabolismo de proteínas y carbohidratos y con la reproducción. Específicamente, se cree que el manganeso es un activador de los sistemas enzimáticos que intervienen en la producción de energía, la síntesis de ácidos grasos y el metabolismo de aminoácidos.

Cobre

La importancia del cobre en el cuerpo es bastante variada ya que está involucrado en la formación del tejido conectivo elástico y el colágeno, en el desarrollo y la maduración de los glóbulos rojos, en las funciones antioxidantes como así también en el suministro de pigmentación para el pelo.

Selenio

Aunque el selenio se necesita en menor cantidad que cualquier otro oligoelemento generalmente aceptado, resulta ser el más tóxico. El selenio funciona principalmente en combinación con la vitamina E para actuar como un antioxidante en el cuerpo.

Yodo

El único rol metabólico conocido del yodo se encuentra en la producción de hormonas tiroideas por parte de la glándula tiroides. La principal función de estas hormonas es regular e influir en los índices metabólicos basales del cuerpo (por ejemplo, cuán rápido un animal metaboliza o quema energía después de ingerir un alimento).