5 cuidados para tu nuevo amigo adoptado

Cuando adoptamos un gato de la calle y decidimos tenerlo en nuestro hogar, es muy importante que el gato acuda al veterinario y se le realice un chequeo médico. Después periódicamente habrá que realizarle otras consultas, pero nada más adoptar a un gato en la calle hay que acudir para hacerle una exploración.
 
En este caso, nos encontramos con un gato cachorro de unos 6 meses.
Por ello, al ser todavía un cachorro necesitará unos cuidados y unas prevenciones concretas.
 
Identificación
Si el gato no está identificado y no tiene dueño, le pondremos un microchip identificativo para evitar que se pierda.
 
Desparasitación
Los gatos que viven la calle están más expuestos a parásitos como pulgas y garrapatas. Por eso, se le deberán administrar diferentes dosis de antiparasitarios externos e internos.
 
Vacunas
Además de la desparasitación, al estar en la calle, la gata no ha recibido ninguna vacuna, y se le deberá comenzar un plan de vacunación.
 
Esterilización
El primer celo en las gatas no suele ser muy marcado ni molesto. Pero conforme la gata vaya creciendo y siendo adulta, el celo irá aumentando. Los síntomas para darnos cuenta de que la gata está en celo son los siguientes: tienden a tener la cola humedecida y en pompa y además, suelen maullar bastante. Si nos resulta molesto o incluso si no queremos que la gata tenga ningún embarazo, lo mejor es optar por la castración. Por lo general, se recomienda esta opción para así evitar futuros embarazos no deseados. En caso de los gatos la castración evitará conflictos entre machos.
Alimentación
Además, de los cuidados que hemos mencionado, también habrá que prestarle atención a la alimentación. Como es una gata cachorro, lo mejor es optar por un alimento específicamente formulado para gatos cachorros. A medida que vaya creciendo, se le irá cambiando el alimento para cada fase del crecimiento. Y si se esteriliza el gato, también habrá que optar por un alimento especial para gatos esterilizados.