Perros Senior

Es difícil determinar el momento exacto de la llegada de la vejez ya que depende de factores tan variables como la alimentación, la raza, el tamaño y los cuidados recibidos a lo largo de toda la vida.
 

En líneas generales, podemos decir que los perros de raza pequeña y mediana son abuelos a partir de los 10–11 años, y los de raza grande o gigante a partir de los 7–8 años.

¿Cómo detectar que mi perro empieza a ser un anciano?

El envejecimiento provoca cambios en todo el organismo. La degeneración de los órganos puede ocasionar trastornos más o menos graves en la salud y en el comportamiento de tu perro que, a veces, nos cuestan entender.

–       Disminución de la actividad física, lo que causa sobrepeso, un problema que puede desencadenar en problemas locomotores, cardiovasculares, respiratorios, entre otros.

–       Alteración del pelaje: se vuelve mate, áspero y puede cambiar de color.

–       Problemas de piel y uñas: se vuelven más secas y quebradizas.

–       Pérdida de visión, olfato y oído.

–       Enfermedades del hígado, riñón, corazón, etc.

–       Disminución de la alerta mental: tardan más en enterarse de lo que sucede a su alrededor.

–       Trastornos del sueño: siestas frecuentes, deambular nocturno.

–      Degeneración articular (artrosis) que provoca dolor, disminución de la movilidad y reducción de la masa muscular. Aquí te contamos cómo detectar si tu can sufre artrosis y te ofrecemos consejos para paliar sus efectos.

–       Pérdida de los hábitos de eliminación (pueden hacer sus necesidades en sitios prohibidos con anterioridad)

–       Incontinencia urinaria, flatulencias, estreñimiento, etc.

–       Problemas dentales como sarro o gingivitis, que puedes minimizar con algún limpiador dental.

 

¿Cómo le puedo ayudar?

Lo primero y fundamental es ponerle en manos de tu veterinario.

Llévalo a la consulta por lo menos dos veces al año para que le haga un chequeo geriátrico.

Así puedes anticipar a las enfermedades o problemas que vayan surgiendo en esta fase de su vida.

Cuánto antes descubramos una enfermedad, más eficaces seremos en su tratamiento.

Ofrécele una alimentación de alta calidad que le facilite la digestión, que aporte nutrientes de elevado valor biológico, energía para su cuerpo y antioxidantes para su cerebro.

Sé comprensivo y no dejes de mimarle. Ahora, más que nunca, necesita que estés a su lado.